lunes, 21 de marzo de 2016

Unshed tears


   ¡Hola!  

   Después de un tiempo sin subir ninguna entrada he vuelto para traeros un micro-relato que escribí para mis clases de inglés. No se si os gustará, aunque sinceramente espero que sí que os guste. 

   Aclaro que es cien por cien obra mía, y si insisto tanto en que es original es porque me dolió que mi profesora pensase que no lo había escrito yo... 

   Os lo dejo aquí en inglés. Y más abajo encontrareis la traducción. 

   Besos,
     Tatitealgomez_mdw




Unshed tears


My comrades were getting ready for the battle. In their damaged faces I can figure out variety of emotions, although most of them follow the same pattern. Few of them showed signs of fear, despair and agony. Others, however, smiled in spite of the circumstances. And the rest did not want to show any kind of expression. This will be my last battle. Before it I´ll return to my hometown were my parents are waiting for me, and then I´ll go find the woman I´m in love with to marry her: Maria Lucrecia Gallego, the woman with dark hair and dark eyes that had captivated my clumsy and badly wounded heart. We´ve met years ago when she travelled with his father because of work to England. So, it happened that I was walking through the small square when her presence caught my attention. Since then we exchanged tender words of love through letters signed with a pseudonym in which we promise fidelity and a prosperous future.

-Derrick, we´ll return home?

The voice of my best friend, Xavier, pulls me from my thoughts. His ash-blond hair and his hazel eyes have lost some of its brightness. Nevertheless in his lips remains his tremulous smile.  

-Everything will be fine- I answer

I don´t even believed those words. In these situations you never know when you're going to suck your last breath. That is why shortly before leaving the battlefield I ask one of my more faithful messengers to deliver to my lover my maybe last words.

-Sir, this has come to you- making me a lackey announced delivery of a letter

Xavier looks sceptical as I keep the letter without comment. With a gesture we met with the rest. The time has come. My last battle.

At that time I was not aware of what the future might hold me.


A few hours later I find myself lying on the cold floor accompanied by a silence that is broken only by the force wind onslaught. My right hand is resting on my stomach, where I´ve received an unexpected blow. I have aching limbs and blurred vision. My lower lip is swollen. My nose exudes a trickle of blood sliding out of the corner of my lips. The metallic taste of blood gets into my mouth. I rumble head and every so often strange spasms shaking my body. I do not know where I am. And gradually I ended lost track of time.

-Lucrecia...

I press the last of his letters to my chest unwilling to let go of all that keeps me tied to this world. Finally I had the courage to read it, and the letter read:


"Dear Derrick,

I'll wait forever if it is necessary to see ones again the brightness of your sapphire eyes and the sweet smile of yours that makes my heart sank. I want to hear your voice again, even if it is for the last time.
The difference of cultures does not matter. You are you if your name is William and Lucas, it's just a name.

With love,

    Your beloved Lu. "


My Lucrecia, my good dear Lucrecia. You don´t know the plenty of things I would like have told you. I would like to be forever by your side, surrounded by the heat that emanates from your warm body. I would give anything to see you one last time. Sorry I cannot keep my promise.

Always yours,

Derrick.






Aquí os dejo la traducción al castellano, también escrita por mí. Como la historia la escribí en inglés la prefiero en el idioma original, aunque de igual manera espero que os guste. 




Lagrimas no derramadas



  Mis compañeros se preparaban para la batalla. En sus caras dañadas se podían distinguir una variedad de emociones, aunque la mayoría de ellos seguían el mismo patrón. Unos pocos mostraban signos de miedo, desesperación y agonía. Otros, sin embargo, sonreían a pesar de las circunstancias. Y el resto se limitaba a no mostrar expresión alguna. Esta sería mi última batalla. Tras esto volvería a mi ciudad natal donde mis padres están esperando mi regreso, y después iría a buscar a la mujer que amaba para contraer matrimonio con ella: María Lucrecia Gallego, una hermosa mujer de cabello oscuro y ojos caramelo que tenía cautivado mi torpe y mal herido corazón. Nos habíamos conocido unos años atrás cuando viajó con su padre a la capital por temas de ocio. Así, sucedió que yo estaba caminando por la pequeña plaza cuando su presencia me llamó la atención. El acercamiento entre ambos fue complicado, pero finalmente conseguí alcanzarla. Desde entonces hemos intercambiado tiernas palabras de amor a través de cartas firmadas con un seudónimo mediante las cuales nos prometemos fidelidad y un futuro prospero.

  -¿Derrick, volveremos a casa?

La voz de mi mejor amigo, Xavier, me saca de mis pensamientos. Su cabello rubio ceniza y sus ojos color avellana han perdido parte de su brillo. Sin embargo en los labios sigue habiendo una trémula sonrisa.

  -Todo va a estar bien

  Sin embargo no era capaz de creerme  esas palabras. En aquellas circunstancias uno nunca sabía cuándo va a aspirar su último aliento. Es por eso que poco antes de abandonar el campo de batalla le pedía a uno de mis compañeros más fieles que le hiciera llegar a mi amada las que podrían ser mis últimas palabras.

  -Señor, esto ha llegado a usted- me anunciaron haciéndome entrega de una carta con un sello de lacre

  Xavier me miró escéptico al verme guardarla en el bolsillo sin tan siquiera echarle un vistazo, pero se abstuvo de hacer comentarios. Con un gesto nos reunimos con el resto. Llegó el momento. Mi última batalla.

  En ese momento no era consciente de lo que el futuro me deparaba.


  Unas horas más tarde me encontraba tirado en el frío suelo acompañado de un silencio mortal que se rompía únicamente por la fuerza con la que el viento soplaba removiendo las ramas de los arboles causando de esta forma un aullido atronador. Mi mano derecha descansaba sobre mi estomago, donde había recibido un golpe inesperado. Tenía las extremidades doloridas y la visión borrosa. Mi labio inferior se encontraba hinchado debido a una pequeña herida. De mi nariz emanaba un hilillo de sangre que se deslizaba por la comisura de mis labios. El sabor metálico de la sangre se introducía en mi boca produciéndome una molestia en la garganta que me llevaba a toser de forma estrepitosa escupiendo pequeñas cantidades de sangre. Me retumban la cabeza y cada cierto tiempo unos extraños espasmos, parecidos a escalofríos, sacudían mi cuerpo. No sé donde estoy ni cuánto tiempo ha pasado desde que me separé de mis compañeros.

  -Lucrecia ...

  Presioné la última de sus cartas contra pecho dispuestos a dejar de lado todo lo que me mantenía atado a este mundo. Finalmente, tuve el valor para leer la carta, y esta decía lo siguiente:


  "Estimado Derrick,

  Esperaré por siempre si es necesario para ver de nuevo el brillo en tus ojos color zafiro, y la dulce sonrisa tuya que hace que mi corazón se hunda. Deseo escuchar una vez más tu voz ya que esta es la única que apacigua mi dolor.

  La diferencia cultural no importa. Tú siempre serás tú sin importar si te llamas William o Lucas, pues es solo un nombre.  

Con amor,
    Tu amada Lu. "


   Mi Lucrecia, mí querida Lucrecia. No sabes el montón de cosas que me gustaría haberte dicho. Me gustaría haber estado siempre a tu lado, rodeado por el calor que emanaba tu cuerpo caliente. Hubiese dado cualquier cosa por haberte visto una última vez. Lo siento, no pude mantener mi promesa.

  Siempre tuyo,

  Derrick.